Necesitamos Participantes

por Herbert Spencer en 6 abril, 2010

El presente estudio busca identificar oportunidades de diseño para crear un servicio digital en línea que facilite o permita a las personas involucrarse en actividades de colaboración y coordinación con su comunidad. Puntualmente, se busca entender las motivaciones así como los patrones de uso de las tecnologías y servicios Web existentes, para así diseñar un producto que facilite una nueva clase de interacción cívica.

El equipo de investigación usará la información obtenida por estas actividades para generar, diseñar y validar el servicio Web de MediaFranca.
Agradecemos su participación y la difusión de este estudio.

  • Pablo Ianiszewski

    Un gran problema de estas investigaciones de medios digitales es que carecen de un estudio de impacto social. Los que trabajamos profesionalmente en el área de las Ciencias Sociales sabemos que las redes del ciberespacio han producido una fragmentación familiar y cultural sin precedentes que no debería ser olvidada cuando se diseñan nuevas plataformas de interacción cívica. En concreto, se observan altos niveles de alienación social y deterioro de la capacidad analítica junto a un incremento del aislamiento psicológico en los usuarios habituales de las tecnologías de la información. Existe una paradoja en el uso de redes sociales, pues a la vez que mantienen más comunicados a los usuarios los llevan a una situación de empobrecimiento de las capacidades afectivas propias de la interacción social directa en la que se desenvuelve normalmente el psiquismo de los seres humanos. Los estudios de la infancia asociados al uso de Internet son bastante demoledores: a mayor tiempo diario frente al computador menor capacidad para la resolución de conflictos entre pares, menor tolerancia a la frustración social, menor capacidad para posponer la satisfacción de deseos (paciencia) y menor habilidad para comprender los componentes afectivos y no verbales de la comunicación humana.

    Es evidente que el desarrollo de la tecnología informática genera grandes oportunidades de negocios y con ello el aumento del crecimiento económico, pero el desarrollo debe ser medido no solo por sus logros, sino que también por sus consecuencias.

  • tobalseverin

    Pablo, agradecido por tu comentario te cuento que MediaFranca es un proyecto de desintermediación cívica que pretende a su ves reducir el espacio entre las personas los temas y los lugares, vinculando esto a la realidad espacial. Bien sabemos que cada día las personas se introducen mas en sus maquinas o en su nube de dato “Internet” por eso queremos aprovechar las virtudes del medio para llevar esos datos a un vinculo con lo real. De este modo entonces queremos generar una conexión social mayor para que de esta forma las personas se sienta apoyada y cobijada por un capital social que avala y respalda los asuntos (las necesidades o carencias) que manifiesta (publican) en el medio reflejo de su propio espacio físico.
    Con respecto a la parte económica mencionada anteriormente en tu comentario, se trata de un proyecto sin fines de lucro, publico y transparente.
    Me parece francamente un excelente aporte y con la esperanza que sea mas que un comentario, no queda mas que invitarte a leer mas acerca del proyecto y participa.

    Contáctanos =)

  • http://twitter.com/hspencer Herbert Spencer

    Haces un excelente punto Pablo. Si bien reconocemos claramente la responsabilidad de las TICs en la alienación de los individuos, creación de grupos con identidades estrechas y dislocación con los intereses locales queremos preguntarnos si por medio de una plataforma “bien diseñada” podremos revertir esta tendencia.
    No queremos desechar de cuajo la posibilidad de avanzar por esta vía ya que también hemos observado ejemplos notables en el espacio digital.
    No creo que estemos tecnodeterminados “de partida”, sino que podemos inventar el modo en que podemos construir esta conversación. Sabemos que la información a la que debemos prestarle atención es mucha, así como las hebras de discusión que podamos encontrar interesantes. Buscamos en avanzar en la definición de un espacio que interprete esta condición.

    Me gustaría que participaras ya que es justamente ese espíritu crítico el que necesitamos para construir y avanzar.

  • Pablo Ianiszewski

    Estimados,

    Gracias por considerar mis inquietudes, que se orientan justamente a promover un espíritu humanista en el desarrollo de la comunicación humana, pues como sabemos suelen primar otro tipo de objetivos que distan mucho de ir en beneficio de las personas. La postmodernidad ha dinamitado los metarrelatos culturales y las identidades locales en pos de una idealizada pero dañina forma de comunitarismo al que se acostumbra denominar como “Aldea Global”. No obstante la vida de una verdadera aldea es un fenómeno cultural y socialmente situado en que los individuos establecen vínculos afectivos de significado personal que promueven la creación de habilidades sociales que no pueden ser aprendidas ante una pantalla, debido al valor ineluctable de los componentes no verbales (diríamos analógicos) de la comunicación que son la base indispensable para el desarrollo de las personas y las comunidades lingüísticas. La hegemonía del complejo tecnológico-industrial de Occidente ya ha destruido una cantidad impresionante de culturas al tiempo que estimula una asimilación a los patrones del individualismo y el consumo de masas que parece imposible de parar. Un triste ejemplo de ello es lo que ocurre hoy en Japón, en donde la crisis cultural y la ruptura con las raíces ha provocado una verdadera esquizofrenia psicosocial, con una de las tasas de suicidios más altas del planeta. Otro ejemplo lamentable de la penetración tecnológica es lo que le está sucediendo a la infancia. He aquí un artículo sobre los efectos observados en niñas que han reemplazado el tradicional juego con muñecas (que prepara para la manifestación de los afectos y el cuidado de los otros) por juguetes digitales: http://www.philly.com/inquirer/magazine/8957955…

    Comprendo que la dirección que estamos tomando como civilización es probablemente imparable a estas alturas y solo quedará esperar a que el sistema mismo colapse con el fin de las reservas energéticas del medio natural. En la medida en que la producción energética se haga más difícil, la electricidad subirá a precios impagables haciendo inviable la continuidad del uso de las TICs. Pero antes habremos alienado lo suficiente las vidas de nuestros hijos y nietos como para sospechar un cambio inimaginable en las pautas de relaciones entre seres humanos. Justamente hoy conversábamos en un coloquio entre Psicólogos, Psiquiatras y Asistentes Sociales sobre los casos de adicción a las redes sociales de Internet y la gran cantidad de pacientes psicosocialmente alienados que tenemos en el Hospital Psiquiátrico donde trabajo. Es un tema complejo de tratar en pocas líneas, pero hemos observado un aumento considerable de personas que logran crear una vida y una identidad detrás de la pantalla de un computador que no pueden permitirse en la realidad fragmentada en la que vivimos. Tal escenario induce peligros sustanciales para el desarrollo psíquico de las personas, pero amenaza especialmente al conjunto de la sociedad con la imposibilidad de promover un verdadero diálogo humano entre pares al faltar el componente analógico, afectivo y no-verbal en la comunicación digital.

    Aunque los efectos de largo plazo están aún por verse, las primeras señales indican un futuro poco promisorio, especialmente para los niños. Se observa un preocupante empobrecimiento de las habilidades emocionales de contacto, empatía, lectura de señales no-verbales y resolución de conflictos. Hasta el momento, no he sabido de ninguna iniciativa para estimular en la infancia el contacto con los otros en el cara a cara por sobre el uso del computador, más allá de las horas de juego en los recreos del colegio. El fenómeno del Tamagotchi en Japón llegó a atentar incluso contra ese espacio natural del desarrollo lúdico de los niños. No dudo de que la tecnología presta grandes servicios al diálogo, como este mismo espacio en donde escribo. No obstante creo que establecer regulaciones y pautas culturales en su uso y sus límites estructurales en el diseño es ineludible si de verdad queremos crear un mundo para personas en vez de uno para las máquinas. Este es mi humilde aporte desde el área de las Ciencias Sociales que de alguna manera puede ser un desafío a la hora de construir plataformas realmente inteligentes y beneficiosas. Es un tema peliagudo, lo sé. Pero del debate nacen las ideas y de las dificultades las soluciones. ¡Saludos!

Previous post:

Next post: